Alimenta tu piel

Alimenta tu piel en 3 pasos

En nuestra capa externa se proyecta nuestro estado de salud y, ¿a quién no le gusta tener una piel sana? Por eso alimenta tu piel y para conseguirlo comienza con tu alimentación.

Es mejor comer una tortilla de maíz que una de harina de trigo, que está refinada y tiene grasa

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y lleva a cabo funciones indispensables para el mantenimiento de la vida, tales como la respiración cutánea, el control de la temperatura corporal, la eliminación de toxinas, además de que es la barrera física y química más importante y extensa de nuestro sistema inmunonológico. Por eso es fundamental cuidarla para conservarla saludable y, como atributo adicional, también para mantener su belleza.

La salud de este órgano está directamente relacionada con la alimentación. Es necesaria una dieta balanceada y, cuanto más variada sea ésta, más sana y bella será nuestra piel.

Se ha observado que detrás de los trastornos de la piel más comunes suelen esconderse algunos malos hábitos dietéticos, tales como la ingestión excesiva de dulces y de productos alimenticios con alto tenor de grasas, así como una marcada carencia de vitaminas.

Si bien con el transcurso de los años la piel pierde suavidad, tersura y elasticidad, estos atributos también pueden perderse prematuramente por una alimentación inadecuada, falta de higiene, abuso de alcohol y/o del tabaco, o por excesiva exposición al sol y al viento, por el esmog y el estrés. Eso no alimenta tu piel. Estos factores provocan el envejecimiento prematuro de la piel debido a que disminuyen la actividad del sistema circulatorio, necesaria para una apropiada nutrición de los tejidos.

“La alimentación es muy importante para tener una buena salud y por ende una piel bella, no podemos tener una buena salud si no tenemos una buena nutrición. Cuando llevas una alimentación saludable, recomendada, equilibrada, tu piel está más hidratada, se presentan menos problemas de dermatitis y cuestiones que pudieran aparecer por una mala alimentación y por un exceso de grasa”.

Pero ¿a qué se refiere una buena alimentación?

Una alimentación equilibrada o sana proporciona al organismo los suficientes carbohidratos, proteínas, grasas, así como vitaminas y minerales a través de diversos alimentos. Consumir todos los días cereales integrales lo más naturales posibles también alimenta tu piel. Es necesario comer frutas y verduras, son importantísimas para la piel porque tienen vitaminas, minerales y antioxidantes que nos ayudan a evitar el envejecimiento prematuro de las células. Estos antioxidantes podemos encontrarlos en las grasas de origen vegetal como el aceite de oliva, y en semillas olegionosas como almendras, nueces, pistaches, pepitas, etcétera. Un antioxidante protege las células y prolonga su vida, y esto se refleja en la piel con menos presencia de arrugas. Las frutas y verduras, además de antioxidantes, poseen vitaminas y minerales que hacen que la piel se sienta o se vea tersa.

Alimenta tu piel tomando agua diariamente

Para lucir una piel hidratada es indispensable tomar agua, la cantidad recomendada es de dos litros por día; si hacemos ejercicio, esta cantidad debe aumentar, ya que tienen que reponerse los líquidos que se pierden durante la actividad. Tomar suficiente agua ayuda a que la piel tenga un buen estado de hidratación y eso se aprecia a simple vista, en la piel de los brazos, de la cara, de las piernas, en la piel de todo el cuerpo.

Para tener una piel bella, se recomienda una buena alimentación, ejercicio y unos excelentes suplementos alimenticios, que nos darán los resultados deseados: sentirnos con energía, enfocados, productivos y que se refleje en nuestro físico, en nuestra actitud y por supuesto, en nuestra piel. Una persona que está bien alimentada, que hace ejercicio y que está bien hidratada, camina con energía y su piel resplandece, se ve con más luz.

Es básico cuidar la calidad de lo que comemos, hay que evitar los productos procesados, refinados, industrializados y empaquetados, y aumentar el consumo de productos naturales como vegetales, frutas y granos integrales (avena, maíz, trigo, etcétera). Es mejor comer una tortilla de maíz que una de harina de trigo, que está refinada y tiene grasa.

Controla el azúcar

Es indispensable controlar las cantidades de azúcar que consumimos, mejor tomar azúcar natural y evitar la refinada. Los cereales que contienen algo de azúcar natural están muy bien, pero el azúcar que se utiliza en la industria de alimentos es refinada, conocida como azúcar de mesa; esa no la necesitamos, si se quiere endulzar, hay opciones más naturales, como la miel de abeja, que se da de manera natural y el cuerpo la necesita porque son carbohidratos que proporcionan energía rápida. El azúcar natural también la encontramos en las frutas.

Es importante saber que la fruta tambien alimenta tu piel, ya que es la fuente natural de azúcar que necesitamos. Cuando consumimos suficiente fruta, nuestro cuerpo cubre las necesidades de azúcar que requiere, y eso se traduce en muchas cosas: en mantener un peso ideal, en tener más energia, en el aspecto de la piel y en menor ansiedad por querer comer alimentos dulces.

Cuando no le damos a nuestro cuerpo el azúcar que necesita de manera natural, a través de las frutas, se genera una ansiedad por comer dulces, chocolates, refrescos, galletas, etcétera, porque el cerebro manda una señal sobre la necesidad de azúcar; es necesaria, pero la natural, la que contienen las frutas. Debemos consumir al día aproximadamente cinco frutas para cubrir las necesidades de azúcar de nuestro cuerpo.

Nuestra piel cambia con el transcurrir del tiempo, pero siempre se recomienda la misma alimentación. Conforme pasan los años aumenta la necesidad de poner atención a lo que comemos, porque las enzimas empiezan a disminuir, al igual que el colágeno, y por eso se empiezan a notar las arrugas o las famosas líneas de expresión. No es que se eviten con una buena alimentación, pero una piel bien nutrida será una piel que se verá bien de acuerdo con su edad.

Tips Todo fresco, la clave

  • En la comida, hay un grupo especial que no debe faltar: las verduras. Completamos así la dieta con alimentos de origen animal y vegetal.
  • Las verduras, mientras más se cuecen, más nutrientes pierden, lo mejor es comerlas lo más crudas posibles; se pueden cocinar al vapor.
  • Otra recomendación es no cortarlas; los cortes exponen la pérdida de las vitaminas que contienen las verduras; es mejor en trozos grandes.
  • Alimenta tu piel con los jugos de frutas, lo mejor es exprimirlos en el momento en el que se van a consumir y no un día antes, porque se pierden sus vitaminas.
  • Lo mejor es acompañar tu comida con un vaso de agua natural o de fruta fresca, y endulzarla lo menos posible con azúcar; puedes utilizar miel.